BN

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lunes, 15 de marzo de 2010

Mediodía



Se congelaba,
el frío agrietaba su piel,
se enrojecían sus manos,
se fueron amoratando sus pies.
Se frotaba para darse calor,
pero seguía helándose la sangre,
una parálisis subió por sus piernas
mientras su boca, tiritaba.
Azul se pusieron sus labios
y en hipotermia se fue durmiendo.

Sentada a pleno sol de mediodía
se iba muriendo sentada en la ventana
con el alma congelada y sin calor.

2 comentarios:

Adso dijo...

me gustó

Adso dijo...
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